El movimiento estudiantil tiene una
larga trayectoria de luchas y también de victorias que nos enorgullecen, desde
la reforma universitaria, hasta el rechazo de la CONEAU en Exactas, pasando por
la histórica lucha por el boleto educativo, la conquista de un edificio nuevo
para Sociales, el rechazo de los fondos de La Alumbrera en algunas facultades
por exigencias del movimiento estudiantil. Y por supuesto no podemos dejar de
mencionar los 9 centros de estudiantes (de 13) que conduce la izquierda frente
a los 4 que conduce Franja Morada - UCR.
Democratizar la universidad, hoy
dirigida por castas profesorales, es una larga lucha que hemos encarado y es
una de las principales tareas a retomar este año en que se van a elegir todas
las autoridades de la universidad en todos los claustros. Este contexto nos obliga
a hacer una reflexión pública que pretende abrir el debate, involucrar al
conjunto de los estudiantes y corrientes que luchan por transformar la
universidad. Para nosotros la unidad no es algo que se proclama, sino que se
construye en el debate fraterno, con posiciones honestas y la lucha conjunta.
Comienza otro ciclo lectivo en la
universidad que ya da signos de ser muy intenso: propuestas salariales
bajísimas para los docentes por parte del gobierno, eliminación de programas de
becas y continúan las cesantías docentes por parte del rectorado.
El próximo 16/4 se abre un nuevo
congreso de la FUBA con instancias abiertas para debatir, instancias
resolutivas y un plenario de cierre en Plaza Houssay el día 27/4 donde, además
de votar las resoluciones que definirán el programa para este año, se dará
lugar a la renovación de autoridades. Es nuestro desafío como conducción de la
Federación, poder alcanzar un programa que dé dinamismo al movimiento
estudiantil, y lo unifique frente a quienes no quieren más que entregar la
universidad al mejor postor, de quienes pretenden una federación al servicio de
intereses privados.
Sabemos que esta lucha debe ser
encarada colectivamente y no en soledad. Apostamos a la unidad del movimiento
estudiantil para seguir avanzado en nuestras tareas. Y este llamado a la unidad
no pretende ser folklórico sino que se trata de una certeza, la división facciosa
al interior del movimiento estudiantil sólo puede favorecer a los privatistas.
La situación política en la UBA
La situación política actual de la
UBA no puede pensarse escindida de lo que fue la lucha por la democratización
durante los conflictos del 2006 y el 2009. Aquel 2006 con la candidatura de
Alterini (funcionario durante la última
dictadura militar) quedaba expuesta hasta dónde era capaz de llegar una casta
de profesores que se reproduce mediante un estatuto antidemocrático. Sin lugar
a dudas, “bajar” la candidatura de Alterini fue un triunfo de la FUBA en aquel
momento. Sin embargo entendíamos que era necesario ir a las causas de fondo y
por eso mismo el movimiento estudiantil exigía democratizar la universidad.
El bloque de los cuatro decanos “progres”(FSOC,
FFyL, FCEyN y FADU) terminó por cerrar filas con Hallú, siendo este último quien
al mismo tiempo pactó con Nuevo Espacio (Franja Morada-UCR). Así fue que bajo
la represión policial, Hallú asume como rector y fruto del acuerdo entre estos
decanos y la Franja Morada- UCR, queda
Sorin (FADU) como vice-rector y las secretarías más importantes (académica y
hacienda) ocupadas por la Franja Morada. Para el 2009 la alianza con el sector
“progresista” ya no existía y el acuerdo de Hallú se reeditó con los radicales.
Nuevamente bajo la represión policial (y la consiguiente venia del gobierno),
Hallú fue electo acordando con los radicales. Barbieri, Decano de económicas,
cara pública de las políticas de privatización de Nuevo Espacio y de extracción
peronista, fue electo vice-rector.
En estos ocho años de Hallú, no ha
reclamado formalmente el aumento presupuestario para la universidad y ante cada
nuevo presupuesto pretendió justificar por qué a pesar de ser insuficiente
debía ser votado, ha impulsado la acreditación a la CONEAU aunque el propio
fallo de Juez Marinelli declara inconstitucional la ley por violar la autonomía
universitaria, firmó convenios con Monsanto, Ledesma, aceptó los fondos de La
Alumbrera, judicializó estudiantes, quiso cesantear a 700 docentes y el cambio
más significativo que propuso en el estatuto fue la eliminación del artículo
que afirmaba la responsabilidad de la universidad de garantizar el alojamiento,
el transporte y la comida de los estudiantes (art. 71).
Al mismo tiempo es importante
señalar con claridad quién es Barbieri, más allá de ser el títere de la Franja
Morada-UCR: En lo que pronto serán sus ocho años de mandato al frente de
Económicas se ha profundizado un modelo privatizador, convirtiendo la facultad
prácticamente en un shopping, con un banco al interior del edificio (en pleno
centro de la ciudad, lo que invalida la justificación de “la inseguridad” que
alega el propio Decano), una agencia que vende pasajes de micros y hasta
celulares. Las principales compañías multinacionales financian programas de
investigación y reformas edilicias (las aulas llevan el nombre de las empresas
multinacionales amigas de la gestión!), se profundizó una formación
tecnocrática y es la facultad con mayor cantidad de docentes Ad honorem de toda
la UBA. Además de su alianza con el radicalismo e incluso con el PRO, sostiene fluidos
vínculos con el Gobierno Nacional especialmente con el Ministro De Vido, quien
financió el nuevo edificio de económicas, inaugurado por la propia Presidenta.
Desde el 2012, este acuerdo de
gobierno a nivel UBA comienza a quebrarse porque amplio sectores del
radicalismo que votaron a Hallú, quieren que su sucesor sea Barbieri para
recuperar su poder en el rectorado. Así es como este año Hallú y Barbieri, van
a ser candidatos y van a competir por el rectorado. Por todo lo dicho más
arriba es imposible considerar que Barbieri es una “alternativa” o un mal menor,
frente a la gestión de Hallú, que pretende reelegirse. De hecho, Barbieri representa
una profundización de esa política a la cual nos oponemos por completo, sin
atenuantes. Porque Económicas es EL EMBLEMA de esa política, lo más avanzado en
materia de negocios, cajas negras, políticas anti-estudiantiles, patovicas como
“seguridad” y discrecionalidad en el manejo de recursos de toda la Universidad
(alguno estudios estiman que el presupuesto público no llega a representar ni
el 25% del total en económicas, que vive de y para la creación de “recursos
propios”, es decir privados).
En ese sentido, desde La Mella
entendemos que sería un error enfocar nuestra pelea en el aspecto legal del
asunto (si está bien o no la reelección). La centralidad de la pelea contra la
relección puede llevarnos a un resultado catastrófico, como podría ser un
triunfo de Barbieri. En ese caso, la FUBA conduciría al conjunto del movimiento
estudiantil a un aparente “triunfo”, ya que no habría relección en ese caso,
que terminaría con un Rector de la UBA igual e incluso peor que Hallú, como es
el funcionario/empresario Barbieri.
Conociendo la orientación de Hallú y
Barbieri para la universidad es que nosotros, desde el movimiento estudiantil,
debemos apostar más fuerte que nunca a la democratización del gobierno
universitario, a la reforma estatutaria y a discutir de fondo la universidad
qué queremos, sin ser funcionales a ninguno de estos candidatos. Tanto Hallú
como Barbieri representan una orientación similar y por eso llamamos a todas
las corrientes del movimiento estudiantil que lucha por transformar la
universidad de raíz, a dar la pelea por el financiamiento único estatal, por la
reforma de los estatutos y la democratización del cogobierno universitario, por
la eliminación del CBC filtro, por mejorar las condiciones de cursada y de
trabajo para los docentes, y una profunda reforma académica que vaya en un
sentido crítico, transformador y popular para nuestra Universidad. Este
programa sólo es posible si rechazamos ambas candidaturas como ya lo ha hecho
la FUBA a través de su Junta Representativa por propuesta de La Mella.
El movimiento estudiantil en
defensa de la universidad
Actualmente, de los 13 Centros de
Estudiantes que tiene la Universidad, 9 están conducidos por quienes hoy
integramos el frente de conducción de la FUBA. De los 4 Centros que conduce Nuevo
Espacio y sus satélites, dos representan a facultades muy numerosas (Derecho y
Económicas) y son bastiones de la derecha.
Nuevo Espacio (UCR), luego de hacer
Fraude en el 2001 para quedarse con el CECE (Centro de Económicas), utilizó
dicha facultad de “base de operaciones” para recomponerse. Hoy pretenden
relegitimarse, y despliegan política en varias facultades, entre ellas
Medicina, donde el año pasado estuvieron cerca de ganar el Centro de
Estudiantes. Ante esa situación, desde La Mella apostamos a una amplia unidad
de las fuerzas independientes y de izquierda para frenar ese avance,
integrándonos a la conducción del CECIM en una alianza con El Frente,
anteponiendo los acuerdos por sobre las diferencias existentes con esos
compañeros.
Parte de la política de Nuevo
Espacio es su boicot permanente a la FUBA. Todos los años propone en el Consejo
Superior que el Rectorado intervenga el gremio, también intentaron armar una
Federación paralela y el año pasado boicotearon la renovación y la realización
del congreso de la FUBA. Nuevo Espacio lleva de candidato a Rector a Barbieri.
Luchar contra su candidatura es luchar contra el avance de Nuevo Espacio-UCR.
Es importante mencionar que no se
trata sólo de Nuevo Espacio (Franja Morada- UCR) sino que el último congreso de
la Federación fue boicoteado en acuerdo con La Cámpora y el PRO, quitando el
quórum necesario para llevarlo adelante. Los une un interés común: terminar con
la tradición de lucha y organización de nuestra Federación, terminar con la
movilización y la influencia política del órgano gremial de los estudiantes de
la UBA, terminar con la FUBA activa y hermanada con el campo popular que hoy
tenemos. Nos preguntamos si este año, La
Cámpora y sus agrupaciones satélites, serán nuevamente cómplices de la Franja
Morada o si representarán a los estudiantes que los votaron para que obtengan
delegados en la FUBA a través de sus votos en los centros de estudiantes de la
UBA.
A pesar de este boicot, entendemos
que la legitimidad de la Federación radica en los nueve centros de estudiantes
que discutieron un programa que hemos llevado adelante durante el año pasado y
en los miles de estudiantes que reconocen a la FUBA como una referencia organización
estudiantil y defensa de la Universidad pública y gratuita.
La FUBA y su
funcionamiento
La
FUBA también tiene desafíos en cuanto a su funcionamiento. En primer lugar
recuperar el quórum y a partir de ahí trabajar por la regularización del
funcionamiento de los órganos representativos de la FUBA como la Mesa Ejecutiva
y la Mesa Representativa, transformarla cada día en “la casa del movimiento
estudiantil”, fortalecer nuestra herramienta gremial, seguir construyendo una
Federación independiente, masiva, democrática y combativa, SOLO DEPENDE DE
NOSOTROS Y NOSOTRAS.
En
este punto es necesario expresar qué entendemos nosotros por fortalecer la
FUBA. La pluralidad que hoy existe en los centros que conducimos es una muestra
de lo que entendemos debemos aportar a construir. Centros que abren debates,
que son capaces de procesar los debates políticos sobre orientaciones distintas
ante determinados conflictos. Centros que gozan de la legitimidad de quienes
votan a su conducción y de los que no lo hacen, centros que se fortalecen en el
dinamismo que aportan al movimiento estudiantil. Conducciones que se fortalecen
año a año, dirigiendo democráticamente el gremio estudiantil, sin por eso dejar
de disputar la orientación política del movimiento. Y cuando hablamos de
dinamismo entendemos que, por el contrario a lo que expresan algunas corrientes,
el trabajo de las secretarías que hoy tenemos, ha generado política en la
Federación. Un gremio que representa a 250 mil estudiantes no puede ser
monolítico. La amplitud, el dinamismo y el diálogo son cuestiones que no vamos
a regalarle a los sectores dominantes, nunca.
En
ese sentido, entendemos que el actual frente de conducción de la FUBA logra
expresar una política con la amplitud necesaria como para hacer frente a las intentonas rupturistas de
Nuevo Espacio, La Cámpora y el PRO. Es por esto que hacemos un balance distinto
al que sostienen otros compañeros de la conducción. Desde La Mella estamos
convencidos que exigirle a los gremios estudiantiles la homogeneidad de que
tienen partidos políticos es un grave error. En la medida en que todas las
corrientes de la conducción desarrollen su política dentro de la Federación, a
través de los órganos que corresponden (secretarías, presidencia,
vicepresidencia, mesa ejecutiva y junta representativa), vamos a seguir
llenando de contenido y dinamismo a un gremio que debe representar a centenares
de miles de compañeros y compañeras.
Desde
La Mella, como Presidencia de la FUBA, apostamos a reafirmar y elevar los pisos
de acuerdo alcanzados en el “Frente por otro 1918” que nos permitie
El congreso de la FUBA y las tareas del movimiento estudiantil
Nuestro balance sobre el conflicto
de la democratización y la lucha que hemos dado desde la Federación en ese
sentido incluye una lectura crítica sobre el programa de reivindicaciones que
viene sosteniendo la Federación desde el 2006. Desde ese año, la FUBA viene
sosteniendo tres puntos: Aumento de la representación estudiantil, Claustro
único docente y Voz y voto para los no docentes.
Creemos que este 2013, frente a las
elecciones de decanos y de rector, mal haríamos en quedarnos discutiendo
únicamente porcentajes de representación o nombres de candidatos. Entendemos
que el programa de unidad de la Federación por la democratización debe sumar
elementos que nos ayuden a expresar más acabadamente la universidad masiva y
democrática que queremos construir. Queremos discutir un programa de
democratización que pueda ser un plan de trabajo que exprese un proyecto de
universidad. ¿Para qué intereses gobiernan lo que hoy gobiernan la UBA? ¿Qué
queda del espíritu del cogobierno si una casta de profesores controla los
órganos de decisión?
Queremos poner en debate algunos
puntos que entendemos que hacen a la democratización de la UBA.
·
La necesidad de un financiamiento único y estatal de
la educación debe ser un punto que se retome y trabaje a lo largo de todo el
año en todas las facultades, sosteniendo la exigencia histórica de aumento de
presupuesto para la UBA.
·
Contemplar las políticas de acceso y permanencia que
existen hoy. Empezando por una de las cuestiones pendientes en relación al cbc,
sus órganos de gobierno. Miles de estudiantes, docentes y no docentes carecen
de espacios democráticos de representación en la UBA. Dependen directamente de
rectorado. Y por supuesto discutir el CBC para que deje de funcionar como un
filtro, producto de la correlatividad en bloque y la nula contención
pedagógica.
·
Eliminar el trabajo precario en la UBA es aún una
deuda pendiente que conlleva la necesaria discusión sobre el régimen de
pasantías de la UBA. Entendemos que exigir salarios dignos y rentas para
nuestros docentes ad-honorem es un compromiso que debemos renovar año a año.
·
Defender la autonomía universitaria, rechazar la LES menemista
y las adaptaciones de los planes de estudio a las necesidades del mercado debe
permitirnos abordar debates en académicos que son cada vez más escasos en
nuestra casa de estudios.
·
Aportar al debate sobre la necesaria incorporación de
jardines materno/paternales en las comunidades educativas de la UBA. Hoy,
expulsivas para las estudiantes que no son contempladas en regímenes especiales
de cursada y para las trabajadoras de la educación que no cuentan con jardines
en sus trabajos.
·
Continuar la lucha por una universidad al servicio de
los intereses de los sectores populares y en la disputa por investigaciones y
la formación de profesionales de calidad y comprometidos con nuestro pueblo.
Entendemos que quienes hoy pretenden
ser rectores de la UBA, representan exactamente lo contrario a los puntos que
antes mencionábamos y por eso mismo llamamos a rechazar las candidaturas a
Rector de Hallú y de Barbieri. Sabiendo que con esto no alcanza, debemos poner
en pie una propuesta que dé cuenta de la UNIVERSIDAD QUE QUEREMOS, superando el
momento de crítica y rechazo a lo ya instituido.
Con este boletín, damos el puntapié
inicial a un debate que creemos debemos darnos quienes como decíamos más arriba
defendemos la educación pública y aspiramos a construir una universidad que
deje de ser una torre de marfil, alejada de los problemas de su tiempo, de su
ciudad, de su pueblo. Queremos discutir con quienes día tras día trabajan y
militan para poner en pie una FUBA a la altura de nuestros sueños que pueden
resumirse en las palabras y la acción de un estudiante de Medicina, Ernesto
Guevara, quien nos invitaba a construir una universidad que se pinte de pueblo,
de mulato, de obrero. Sigamos luchando por la universidad del pueblo liberado!
Desde La Mella seguimos apostando a
fortalecer el camino de lucha y defensa de la educación pública del frente “Por
otro 1918” que conduce actualmente la Fuba, seguimos apostando a la unidad de
las fuerzas independientes y de izquierda, a las fuerzas del campo popular.
Entendemos que más allá de las diferencias que puedan existir hoy en día, derrotar a la Franja Morada y a la Cámpora en
su intento de boicotear y deslegitimar la FUBA, es una tarea que depende de las
corrientes que día a día militamos en defensa de la educación pública. En un
año como este, de renovación de autoridades, de debate político, necesitamos
una Fuba a la altura de la circunstancias. Fortalecer la Federación y no
hacerle el juego a quienes pretenden acallarla y volverla dócil es lo que debe
primar de cara a este nuevo congreso
Llamamos a los y las estudiantes a
tomar en sus manos la convocatoria al congreso, asistir al mismo, dándole vida
a los paneles y comisiones de debate. Así como también a participar del
plenario el día 27 de Abril en Plaza Houssay.

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